El gobierno comenzó a perder la batalla moral
Por Daniel Santa Cruz / “La raíz del problema argentino no es político y/o económico. Es moral”, decía Javier Milei a poco de asumir como presidente de la nación en un posteo desde su cuenta de X. El entonces flamante movimiento libertario sabía que hablar de moral, después de décadas de corrupción comprobada, le sumaba mucho al proyecto político y así, día a día, fueron redoblando la apuesta. Fue el mismo Milei quien anticipó este año que en su gobierno “la moral es una política de estado”, supuestamente el título de su próximo libro. Malas noticias entonces para esta aspiración política, en los últimos 45 días el gobierno comenzó a perder una de las batallas que vino a dar: la batalla moral.