Una agenda política que atrasa
Por Alejandro Katz / Tres formas del pasado aparecen en disputa en el inicio de la campaña. De un lado, el que encarna en un kirchnerismo para el cual el Estado es el único actor relevante de la vida pública, ese ogro (presuntamente) filantrópico, para utilizar la conocida expresión de Octavio Paz, que por medio de una planificación centralizada y necesariamente autoritaria decidirá dónde se obtienen los recursos y cómo se aplican, y que es, en definitiva, un mal modelo de capitalismo y una mal modelo de democracia.