08 nov 2017
Salud Mental
Daniel Salvador abrió la jornada sobre la adecuación de la Ley en la Provincia junto al Defensor del Pueblo y legisladores.
El Vicegobernador formó parte del acto de apertura junto a la presidente de la Comisión de Salud Pública de la Cámara Baja, diputada María Alejandra Lorden, la presidente de la Comisión de Relaciones Parlamentarias, diputada Sandra Paris, el Defensor del Pueblo bonaerense, Guido Lorenzino y el Defensor de Casación Penal de la Provincia, Mario Coriolano.
En primer turno tomó la palabra el Ombudsman bonaerense, quien planteó la problemática que da lugar a la jornada. “No hay peor ley que la que se hace y no se puede aplicar o cuesta llevar adelante”, explicó Lorenzino.
Además celebró las instancias de reflexión y discusión sobre la ley para poder mejorar la calidad de vida de los “más vulnerables”. “Quiero ser parte del Estado que lleve adelante una ley tan buena y ambiciosa pero siempre con los pies en la tierra y en la realidad de la Provincia”, finalizó.
Por su parte, el Defensor de Casación Penal de la Provincia, Mario Coriolano destacó que esta actividad es parte del “mandato de la ley”, en referencia al artículo que establece la cooperación institucional entre Nación y las Provincias para la implementación de la norma.
En tanto que las legisladoras Sandra Paris y Alejandra Lorden apuntaron al cumplimiento de la ley y a que todos los actores se comprometan para poder adecuar la ley “a lo que la realidad exige”.
Por último, el Titular de la Cámara Alta remarcó la necesidad de aceptar las dificultades para poder “llevar adelante las políticas de Estado”. "El ocultamiento del tema de salud mental margina cada vez más a quienes padecen esos problemas", señaló Salvador.
Asimismo agregó que hay que generar las condiciones para mejorar y “hacer efectiva” la aplicación de la Ley de Salud Mental. "Hay que seguir trabajando para ser una sociedad mejor integrada y más integradora" sentenció el Vicegobernador.
El principal objetivo de la Ley Nacional sancionada en 2010 es que el proceso de curación de un enfermo mental debe realizarse, preferentemente, fuera del ámbito de internación hospitalaria, reforzando la restitución o promoción de sus lazos sociales.
Además, promueve la internación en hospitales generales, para garantizar un examen completo del estado de salud de quienes padezcan este tipo de patologías.